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Con cuarentena extendida, crece la ola de pedidos de salvataje

¿Qué tan grave es la situación social como consecuencia de la cuarentena, cuya continuidad acaba de confirmar Alberto Fernández? Un indicador elocuente es en la cantidad de inscriptos para recibir la ayuda de $10.000 versus la cantidad de gente a la que efectivamente la Anses le aprobó el pago: más de 11 millones de inscriptos contra una probable nómina de cobro de cinco millones.


Por estos días prolifera la gente que se queja de no haber sido aceptada, a pesar de estar en situación de necesidad y con cero ingresos. Muchos alegan que el rechazo ocurre por situaciones formales, tales como que un joven que se mudó y alquila nunca había hecho el cambio de domicilio en su DNI, y por lo tanto para el sistema figura como que continúa viviendo con sus padres, que tienen como ingreso una jubilación.


Situaciones como esta se multiplican por millones, y en la medida en que se profundice el drama de la caída de ingreso para los comerciantes, trabajadores por cuenta propia e informales, quedará más en evidencia que las medidas anunciadas hasta ahora no alcanzan.


Y no es que la expansión del gasto público decidida por el presidente sea menor. De momento, se estima que el costo del Ingreso Familiar de Emergencia implicará unos $55.000 millones por mes, y ya se descuenta que al menos habrá que prolongar ese pago por tres meses.


Además, se anunció otros $120.000 millones de ayuda a las provincias, por concepto de incremento en la coparticipación –con fondos que saldrán de los Aportes del Tesoro Nacional- y de créditos a tasa subsidiada, salidos del Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial.


Y antes de eso, se había anunciado un paquete de medidas tales como los REPRO y el pago de un sueldo mínimo para cada trabajador de las pymes en situación de crisis. Los economistas estimaron el costo de esas medidas en al menos dos puntos del Producto Bruto interno.


Pero por mucho que impresione el número, cada vez aparecen más señales en el sentido de que será necesario incrementar la ayuda. Hay provincias como Entre Ríos en las que las autoridades ya hacen proyecciones de caídas de recaudación impositivas del 50% para abril.


Y en el sector privado todavía no se ha visto lo peor. Una reveladora encuesta de la Fundación Observatorio Pyme indica que apenas 10% de las empresas continuaron su actividad de manera normal, mientras un 34% se mantuvo parcialmente operativa y un pavoroso 54% directamente no funcionó. Es decir, más de la mitad tuvieron cero facturación desde que se inició la cuarentena.


Fuente: iProfesional

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